Las lluvias cesaron hace más de una semana en Guatemala, pero la emergencia continúa en el norte del país. En Izabal, más de 100 hectáreas de cultivos de maíz se han perdido, afectando a 150 familias productoras. La situación es crítica en Alta Verapaz, donde el agua estancada y contaminada provoca estragos en la salud de la niñez, con niños albergados en Fray Bartolomé de las Casas reportando infecciones en la piel. teleSUR